Las realidades y las maneras de abordar la educación de calle varían de un país a otro, de una ciudad a ora, de una calle a otra. Todo educador sabe que la práctica del trabajo de calle no puede resumirse en la aplicación de un modelo preestablecido.
Hecho de innovación y de creatividad, el oficio de educador de calle se reinventa cada día. Será a partir de vuestras experiencias respectivas y de los intercambios que continuarán desde dónde partiremos para la redacción de una publicación sobre este tema tan rico de la metodología del trabajo en la calle.
¿Cómo participar?
Se establecen 2 fases de recogida de información:
Lo ideal es que utilicéis el cuestionario que os ofrecemos más abajo para dinamizar las jornadas de reflexión, de formación y de intercambios colectivos que organicéis.
Pero también podéis responder individualmente a las preguntas y enviarnos el contenido.
PRIMERA FASE
Para la primera fase os proponemos 3 cuestiones:
1) Describe con la mayor precisión una semana completa de tu trabajo (horarios, lugares, destinatarios, actividades, rutinas,...).
Este punto nos ayudará a hacer emerger la diversidad de roles que desempeñan los diferentes educadores de calle.
2) Cuéntanos la historia de un encuentro entre tú y un usuario que sea representativa, que sea significativa y sintetice tu trabajo.
Aquí se tratará de narrar una historia particular, singular y precisa sobre un encuentro que hayas vivido (con un individuo o con un grupo). Lo que puede parecer anecdótico, a menudo representa un elemento clave de la práctica.
3) Describe tu entorno, el "público" con el que trabajas y vuestras relaciones de partenariado (redes, colaboraciones, recursos asociados, apoyos,...).
El espacio "calle" es siempre muy diverso. Lo ideal sería que a partir de un gráfico de vuestro contexto de trabajo, expliquéis cómo funciona, e incluyáis una descripción de "los destinatarios" de vuestro trabajo y de la manera en la que entráis en contacto con ellos. Se trata también de situar nuestra institución en relación a los otros "actores" (partenariado, encargo institucional, competencia, "zonas de nadie", etcétera.)
SEGUNDA FASE
Muchos talleres o educadores ya han participado en la fase enviándonos información muy interesante. Si es así, les invitamos ya a la 2ª fase.
Concretamente, se trata de utilizar las "historias de vida" como una herramienta de intercambio y de recogida de información.
Para hacerlo os recomendamos que organicéis una o varias jornadas de auto-formación con un formador-animador que articule la participación, la escucha y que realice la síntesis. Será interesante que alguien actúe como secretario para transcribir los relatos o una parte de ellos (podría apoyar este trabajo una grabadora de audio o de vídeo). Existen varios tipos de narrativas de vida, pero para que sea complementario con la Fase 1 y u cuestionario, aconsejamos utilizar la narrativa de vida autobiográfica.
Se trata de contar la propia historia del educador de calle: "Contar la vida de uno es reconstruirla".
Escribir o contar la autobiografía de uno, es intentar aprehender nuestra personalidad en su totalidad, es hacer una síntesis de uno mismo, de su rol profesional, y de las motivaciones que atraviesan la elección de haber elegido de la calle como espacio profesional.
La narrativa de vida produce efectos a la vez en el narrador y los destinatarios. Permite una mejor comprensión de las cuestiones sociales e identitarias que entran en juego en la interacción humana.
Lo importante, es no reducir una historia de vida a una experiencia individual. Se trata sobre todo de detectar las trayectorias que tomamos e un "espacio de posiciones posibles" que da su sentido a lo que le elegimos.
Después de haber escuchado o leído los relatos y después de extraer una síntesis, os pedimos que nos enviéis los textos que servirán como base para la guía "Metodología del trabajo de calle".
Buen Trabajo.
Bon travail.