Prefacio
Cualquier
persona un poco familiarizada con el campo del trabajador social de
calle puede preguntarse si una guía de este género le
es necesaria. En efecto, si se juzga por las numerosas características
de los grupos sociales a los cuales se dirigen las actividades cotidianas
del trabajador de calle, por el eclecticismo propio de los campos de
conocimiento y la acción donde opera, por la diversidad de los
partenaires estratégicos cuya necesidad a menudo en el entorno
social, el trabajador de calle que hace una carrera y no "
un trabajo "- es a priori y por necesidad, un profesional comprometido,
polivalente y experimentado. Puesto que no puede obtener resultados
satisfactorios al final de su trabajo - es decir la reinsercción
social conseguida en periodos regulares por un número satisfactorio
de niños y de jóvenes, forzados, debido a la exclusión
social, a vivir dependiendo más o menos permanentemente en la
calle si no se posee y no se inviste constantemente de su experiencia,
a menudo empírica, en su trabajo cotidiano. No puede ser de otro
modo, porque las necesidades vitales de los niños y de los jóvenes
excluídos son muy numerosas, y las maneras de responder son complejas
en relación a las necesidades de los " niños normales
"
Nombremos
por ejemplo una de las necesidades fundamentales, en la educación
y la formación que pueden hacer de " un pequeño animal
bípedo y pensante " un ser humano. Si es suficiente un solo
formador o formadora para instruir a una treintena de niños "
normales " en una clase escolar, haría falta al menos tres
y mucho mas tiempo para preparar, en primer lugar, e instruir eficazmente
al mismo número de niños de la calle en una estructura
de acogida y de rehabilitación social, que debería estar
normalmente mas ramificada para ser funcional. En esta materia de importancia
desigual de necesidades, es igual para todos los medios y métodos
de acción exigidos por el trabajo del trabajador calle, incluido,
naturalmente los recursos financieros
Por
necesidad del oficio, el trabajador de calle, se toma su trabajo muy
en serio y toma prestado del saber hacer, en mayor o menor grado, del
trabajo del agente de salud, del nutricionista, del psicólogo,
del sociologo, del jurista, del abogado, del criminólogo, del
político, del administrador de una asociación humanitaria,
del personal de recursos humanos, materiales y sobre todo financieros.
Toma prestado del trabajo de escritor, del organizador de encuentros
diversos para el intercambio de experiencias y de informaciones profesionales
etc. Y para nosotros aquí, es obligado tomar prestado del trabajo
de comunicador ya que una de las realidades que más sufre en
su entorno humano es la indiferencia debida a la ignorancia por los
otros de lo que es y de lo que hace. Ahora bien, dejando de lado algunas
raras instituciones especializadas multiseculares relacionadas con un
pequeño número de congregaciones religiosas, no existen
muchas de estas antiguas instituciones en el mundo, semejantes a escuelas
normales públicas y especialmente concebidas para formar a los
futuros trabajadores de calle en su profesión.
En
la mayor parte de los casos, no se convierte en trabajador de calle
más que el que actúa según el adagio : " Forjando
está el que en herrero se convierte ".
Pero,
si el trabajador social de calle comprometido es a priori profesionalmente
polivalente y muy experimentado, está también a menudo
sobrecargado de trabajo. Raramente tiene tiempo de hacer otra cosa más
que ocuparse de niños y jóvenes que tiene a su cuidado
y que no debe en ningún caso decepcionar en relación al
cumplimiento de sus responsabilidades y su confianza, ya que para tenerles
con él, les ha prometido el acceso a un futuro mejor.
Ante las obligaciones y las urgencias que genera la necesidad de satisfacer
las múltiples necesidades de los niños y los jóvenes,
él asume los sufrimientos, el trabajador de calle afronta su
propio agotamiento psíquico y nervioso. Jerarquiza las urgencias
y en función de estas actúa noche y día. Soluciona
lo mas urgente y lo más grave. Da prioridad a lo que le parece
inmediata y directamente útil a un niño en peligro de
exclusión social
De
estas condiciones particulares de trabajo, se deduce para el trabajador
de calle el hecho, a pesar de él, de dejar lejos del campo de
sus ocupaciones prioritarias ciertos campos de actividad, sin embargo,
tan importantes y útiles como los otros en sus objetivos. Es
el caso del campo de los medios cuya singularidad y complejidad en tanto
que profesión son sucintamente revelados en la presente guía,
a la atención de los que quieren iniciarse o descubrir los nuevos
filones a explotar para su perfeccionamiento profesional
Lo
que queremos subrayar aquí es que el trabajo social de calle,
no es ni banal ni fácil. No es una profesión que se pueda
emprender porque no se encuentre nada que hacer o porque no se puede
hacer nada. Es un trabajo real e importante que descarga a los Estados,
los municipios y las familias de graves resultados de disfunciones de
las sociedades humanas. Los niños de la calle, los niños
explotados en el trabajo bajo todas las formas, se cuentan hoy en mas
cinco millones en el mundo. La mayor parte de estos niños y jóvenes
no encuentran refugio, consuelo ni calma en sus sufrimientos mas que
junto al trabajador de calle. Que el trabajo social de calle se consagre
a los relegados por la sociedad, no es en absoluto algo nimio. Es un
trabajo noble en el buen sentido de la palabra. Se ha merecido ser conocido
y reconocido como tal en la opinión pública a través
del mundo.
Esperemos
que esta guía y otras obras similares ya consagradas en otros
campos de actividad del trabajador de calle contribuyan a enriquecer
la bibliografía en este campo gracias a la intuición y
la osadía de la Red Dynamo Internacional.
Alphonse
Tay,
Antiguo funcionario de la UNESCO