Por Pierre
Galand - Maestro de conferencias de ULB y presidente del foro para un contrato de generación Norte-Sur, BÈlgica
La movilización
de la sociedad civil se ha llevado a cabo en principio mediante ONG;
era necesaria una respuesta definitiva, LA respuesta. Nos damos cuenta
hoy en día que no ha sido suficiente, pero debemos demostrar que siempre
nos preocupamos por este problema. Las ONG siempre están sobre
el terreno pero nos damos cuenta que cada vez adoptan màs connotaciones
religiosas; todos conocemos el problema de los niños soldados pero
el peligro actual consiste en la aparición de niños sociers.
El mensaje
transmitido es que existe una respuesta para los problemas Norte-Sur,
que esta respuesta es una respuesta ™nica y que es la misma para todo
el mundo. Si esta respuesta tarda en ponerse en práctica es
porque todo el mundo no tiene acceso a los mismos recursos; es necesario
entonces desarrollar la política de globalización con el objetivo
de dar a conocer la respuesta global a un mayor n™mero de población.
Es tambiÈn un
hecho que la respuesta es del dominio del mercado y del ámbito
económico, la organización social està descartada. Y una vez más,
aquellos que no tienen acceso a estos dos àmbitos, es decir, acceso
a la riqueza, son los que más la necesitan.
El fracaso del desarrollo es un hecho, así como el fracaso del discurso, el de la lucha contra la pobreza. La lucha por el desarrollo se ha convertido en la lucha contra la pobreza y Èsta afecta a la mitad de la población mundial.
Pero ahí existe
un gigantesco timo. Es necesario, de hecho, recordar que es la necesidad
de financiación de la economía americana, para respaldar el esfuerzo
de la guerra contra Vietnam, la que ha conducido al abandono de la
referencia al patrón. Pero, en la medida en que este abandono permitiría
de alguna forma a Estados Unidos respaldar su endeudamiento por el
resto del mundo. Y es este el comienzo de una política de desregulación
generalizada que ha provocado finalmente que el resto de países respalden
el endeudamiento de la nación más poderosa, objetivo que sólo
pueden conseguir renunciando al desarrollo social y educativo.
Este sistema de renuncia crea un fenómeno de insolidaridad y de deshumanización.
Podríamos enfrentarnos a este movimiento si convirtiÈramos la globalización en una reunión de personas de todos los horizontes, culturas, nacionalidades, raíces históricas trabajando juntos en el objetivo de reorganizar un sistema basado en el enriquecimiento com™n.